Si has sido víctima de amenazas o coacciones, o te enfrentas a una acusación por estos delitos, necesitas un abogado penalista con experiencia real en tribunales. Los delitos de amenazas y coacciones tienen consecuencias penales serias: prisión, multas, órdenes de alejamiento y antecedentes penales. Una mala estrategia desde el inicio puede marcar el resultado del procedimiento.
En los casos en los que se está privado de libertad de forma provisional por una detención, la primera declaración es fundamental o, incluso, saber si es conveniente acogerse al derecho que asiste a todo detenido a no prestar declaración.
Conocer los hechos y los motivos de la detención resulta necesario para evitar posibles daños mayores en las diligencias que se practiquen con posterioridad. Por eso, te recomendamos que, si crees que puedes ser detenido próximamente o tienes algún familiar o amigo en esta situación, te pongas en contacto con nosotros de manera inmediata para encontrar la solución más acorde a al problema.
En otros casos, puedes ser requerido mediante cédula de citación por el propio juzgado, donde deberás ir asistido de abogado. Es fundamental estudiar cada caso y preparar dichas comparecencias, para lo cual, estamos a tu disposición. No dejes al azar la defensa de tus derechos.
Si estás ante amenazas o coacciones, no lo dejes crecer ni lo gestiones “a ver si se pasa”. En penal, anticipación y control probatorio son el diferencial. Contacta y planteamos una estrategia clara desde hoy.
En ocasiones, estas conductas se enmarcan dentro de un patrón más amplio constitutivo de delito de acoso, lo que puede agravar significativamente las consecuencias penales.