Una orden de alejamiento te prohíbe acercarte a una persona, a su casa, a su trabajo y a los lugares que frecuenta, a la distancia que fije el juez, y casi siempre también comunicarte con ella por cualquier medio. La ley no marca una distancia ni una duración únicas: las decide el juez en cada caso. Si es una medida cautelar, dura mientras se tramita el procedimiento; si es una pena, puede llegar a cinco o diez años, según la gravedad del delito. Y hay una regla que no admite excepciones: aunque la persona protegida te llame o te invite, acercarte sigue siendo delito.
La mayoría de las consultas que recibo sobre alejamientos no vienen de quien acaba de recibir la orden, sino de quien lleva meses cumpliéndola y tiene dudas muy concretas: si puede ir a recoger a sus hijos, qué pasa si se cruzan en el supermercado o si ella le ha escrito primero. Aquí resuelvo esas dudas una a una.
Qué es una orden de alejamiento
En lenguaje jurídico, lo que todo el mundo llama orden de alejamiento son en realidad varias prohibiciones que el juez puede imponer juntas o por separado. Están en el artículo 48 del Código Penal:
- Prohibición de aproximarse a la víctima, a su domicilio, a su lugar de trabajo y a cualquier otro sitio que frecuente.
- Prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio: llamadas, mensajes, redes sociales, correos o a través de terceros.
- Prohibición de residir o acudir a determinados lugares, como el barrio o el municipio donde vive la víctima.
Puede imponerse en dos momentos distintos, y conviene saber en cuál estás:
| Como medida cautelar | Como pena | |
|---|---|---|
| Cuándo se acuerda | Durante la investigación, antes del juicio | En la sentencia condenatoria |
| Para qué sirve | Proteger a la víctima mientras dura el procedimiento | Castigar el delito y prevenir que se repita |
| Cuánto dura | Hasta que el juez la levante o termine el procedimiento | El tiempo que fije la sentencia, con los límites legales |
| Deja antecedentes penales | No, porque no hay condena | Sí, forma parte de la condena |
Tras la reforma de abril de 2026 (Ley Orgánica 1/2026), la ley permite adoptar estas medidas cautelares no solo para proteger a la víctima, sino también para evitar que el investigado vuelva a delinquir, incluida la prohibición de acudir a determinados barrios o municipios.
Cuánto dura una orden de alejamiento
Depende de si es cautelar o si es pena.
Como medida cautelar, no tiene una fecha de caducidad fija. Se mantiene mientras el juez considere que sigue siendo necesaria y, como regla general, hasta que el procedimiento termine con sentencia. Si te absuelven o se archiva la causa, se levanta.
Como pena, el artículo 57 del Código Penal fija los límites:
- Hasta diez años si el delito es grave.
- Hasta cinco años si el delito es menos grave.
- Hasta seis meses si se trata de un delito leve.
- Si además hay pena de prisión, el alejamiento se extiende entre uno y diez años más allá de la prisión (delitos graves) o entre uno y cinco años (menos graves), y ambas se cumplen a la vez.
En los delitos cometidos contra la pareja, la expareja o familiares cercanos, el alejamiento se impone siempre que hay condena; no depende de que el juez lo considere oportuno.
Cuándo entra en vigor
Desde el momento en que se te notifica. Por eso es tan importante leer bien la resolución que te entregan: ahí constan la distancia, las personas protegidas y los lugares concretos. Un quebrantamiento no se puede defender con «no sabía qué ponía».
Qué distancia fija una orden de alejamiento
La ley no establece una distancia mínima ni máxima. El juez la fija en metros en cada caso, atendiendo al riesgo, a dónde viven y trabajan las dos partes y al tamaño de la localidad.
La distancia se aplica allí donde esté la persona protegida, no solo en su casa. Si coincides con ella por casualidad, por ejemplo en un centro comercial o en la puerta del colegio de los niños, lo que debes hacer es marcharte de inmediato. Si puedes, deja constancia de cómo ocurrió el encuentro, por si después hay que explicarlo.
Cómo vigilan una orden de alejamiento
En los casos de mayor riesgo, el juez puede acordar que el cumplimiento se controle con dispositivos telemáticos, la conocida pulsera, que avisa si el obligado se acerca a la zona prohibida. En el resto, el control lo hacen la policía y la propia persona protegida, que puede denunciar cualquier incumplimiento. Manipular o dejar de llevar el dispositivo también es delito.
Qué te prohíbe hacer exactamente
Estas son las situaciones que más dudas generan:
- Vivir juntos. No es posible. Si la orden incluye la prohibición de aproximarse, no puedes convivir con la persona protegida, aunque los dos queráis retomar la relación. Si queréis volver, hay que pedir al juzgado que modifique o levante la medida, y esperar a que lo haga.
- Contestar a sus mensajes. Si hay prohibición de comunicación, responder un mensaje, una llamada o un comentario en redes ya es incumplirla, aunque ella haya escrito primero.
- Hablar a través de terceros. Evita pedir a un amigo o a un familiar que le transmita mensajes: es una de las formas más habituales de acabar acusado de incumplir la prohibición de comunicarte.
- Los hijos. Si el alejamiento se impone como pena, el régimen de visitas con los hijos queda en suspenso mientras dure. Si es cautelar, el juez decide cómo se organizan las entregas, normalmente a través de un punto de encuentro o de un familiar.
- Recoger tus cosas de casa. Si la orden te prohíbe acercarte al domicilio, pide al juzgado que fije cómo recogerlas y no vayas por tu cuenta.
¿Y si es ella quien no cumple la orden?
La orden obliga a quien la tiene impuesta, no a la persona protegida. Si ella se acerca, te llama o se presenta en tu casa, la responsabilidad sigue siendo tuya si aceptas el contacto. El artículo 468 del Código Penal castiga el quebrantamiento sin prever ninguna excepción porque el contacto lo iniciara la persona protegida. Lo explico con detalle en el artículo sobre el quebrantamiento de una orden de alejamiento, que en los casos de pareja o familia se castiga con prisión de seis meses a un año.
¿Se puede quitar una orden de alejamiento?
Depende otra vez de su naturaleza:
- Si es cautelar, se puede pedir al juzgado que la levante o la suavice cuando cambien las circunstancias: por ejemplo, si ha pasado tiempo sin incidentes o si la situación de riesgo ha desaparecido. La persona protegida puede apoyar esa petición, pero la decisión es del juez.
- Si es una pena impuesta en sentencia firme, no se puede quitar por acuerdo entre las partes. Hay que cumplirla hasta el final.
Plantear bien una petición de levantamiento, o defenderte si te acusan de haber incumplido la orden, es trabajo de un abogado de orden de alejamiento que conozca cómo valoran estos juzgados el riesgo en cada caso.
Preguntas frecuentes sobre la orden de alejamiento
¿Una orden de alejamiento es un antecedente penal?
Si es una medida cautelar, no, porque no hay condena. Si se impone como pena en una sentencia, sí: forma parte de la condena y genera antecedentes penales, que se cancelan cuando pasa el plazo legal.
¿Se puede poner una orden de alejamiento por un delito leve?
Sí. En los delitos leves contra la vida, la integridad, la libertad y otros bienes que recoge el artículo 57 del Código Penal, el juez puede imponer el alejamiento como pena durante un máximo de seis meses.
¿Qué pasa si me mudo cerca de su casa?
Si el cambio de domicilio te sitúa dentro de la distancia prohibida, estarías incumpliendo la orden. Antes de mudarte, consulta la resolución y, si hay dudas, pide aclaración al juzgado.
Abogado especialista en derecho penal en Murcia
Colegiado por el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (nº 131239 )
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